lunes, 28 de enero de 2013

Navidad


05 de Enero, un hijo de una familia rica, no está nada nervioso sabe que va a tener miles de regalos, soy el mejor de todos, me traerán todo lo que quiera- se dice a su mismo. Sin saber que sus padres ricos le darán todo lo que quiera
Mientras kilómetros más allá, otro niño está nervioso, mañana vienen los hoy por la noche vienen los reyes – piensa el inocente. Pero, él no sabe que para que él sea feliz y tenga los regalos sus padres llevan todo el año trabajando día tras día para que él tenga la consola que quiere que va a cuidar como si fuera paño en oro…
Muchos más kilómetros allá, llegamos a otro niño, ese niño no tiene fantasías, ni ilusiones, ni nada, el único regalo que espera es poder ver a su mama que día y noche trabaja para que no le falte algo que llevarse a la boca..., espera poder pasar un día con su mamá y decirle que la quiere.
Pocos kilómetros más allá, otro nuevo niño pero, este ni si quiera vive. Tiene que trabajar día y noche, la mafia que está en el gobierno ha matado a su madre. Solo se tiene a sí mismo para poder sobrevivir.
Y por último unos kilómetros más allá, un niño, un niño que ni si quiera existe, murió en el parto, la falta de medicinas para poder sobrevivir le ha impedido ser alguien.

A esto se le llama igualdad y justicia. Yo tengo muy claro que hay que cambiar muchas cosas antes de poder decir eso pero, ¿tú?

lunes, 21 de enero de 2013


Desde  que  nací  fui  encerrado  en  una  caja.  Solo  he  visto  la  luz  una  vez,  la  primera  y  la   última,  entre  tus  labios  muero  donde  me  transformo  en  humo  por  fin  soy  libre,  y  me  pierdo  en  la  infinidad  del  mundo.  Fumas  luego  existo.

jueves, 10 de enero de 2013

pienso luego existo

Pensar, una palabra muy utilizada pero realmente que significa. tener imagenes en la mente, palabras con sentido?
Què es que un ciego no piensa, porque no sabe lo que son las imagenes, o un sordon-ciego que nunca ha visto imagenes ni palabras, las cuales tampoco a escuchado no piensa?
Piensa en esto que acabas de leer, piensas con palabras, pero piensa en una efuacion mstematica, piensas con jumeros, ahora piensa en el.roce de su piel, piensas con los sentidos.
hay mil formas de pensar, pero cual es la correcta? TODAS son correctas, pero cada una se utiliza para pensar una cosa u otra. el ser humano es el unico con la capacidad de pensar, asi que pensemos bien en las cosas ya que nadie mas puede hacerlo, aprovechemosno de esta ventaja que hemos ganado despues de tantos millones de años. pensemos disfrutemos haciendo  lo y seamos felices con esos pensamientos.

martes, 11 de diciembre de 2012

La esperada tarde llegó, todo estaba planeado hasta el más ínfimo detalle. Se quedaron solos, paseando por la calle, todo estaban controlado en su mente. Pero hay una cosa que nunca pudo controlar y fue su cobardía, cobarde como él solo, cobarde ante el amor, cobarde ante la vida, cobarde ante la muerte. Un ser absolutamente cobarde con apariencia de valiente. Ese era él.
Los nervios y la cobardía le jugaron una mala pasada, no sé atrevió a seguir con el plan. Burda y absurda realidad donde los planes fracasan y los sueños, sueños son.
Ella desapareció entre la luz de ese portal y son cabizbajo ando calle abajo con la carga de otra perdida sobre sus hombros...
Otra vez más, otra vez la puta cobardía, otra vez perdía. Él era, es y será un servidor.

lunes, 19 de noviembre de 2012

La soledad de un día cualquiera.

Se despertó con los primeros rayos de luz del día, no hacía mucho que se había dormido pero no necesitaba dormir más. Semidesnudo salió a la terraza de su piso y encendió el primer cigarro del día. Tenía un piso demasiado grande para tan solo él. Echaba en falta una presencia femenina, una amiga, una pareja o alguien, pero no aguantaba más solo. Absurdas normas tenía puestas en la casa, solo vivía el y era fumador pero, solo se podía fumar en la terraza. Después de ese maravilloso primer cigarro fue a la cocina y sirvió la comida a su compañero de piso, su fiel y dulce mascota, un perro dálmata llamado Toby.
Nada más hacer esto se metió en la ducha y se afeitó. Volvió a la cocina y se preparó un café, se lo llevó con el a la terraza y de nuevo otro cigarro entre sus labios. Pero está vez no estaba solo en la terraza, Toby estaba sentado a su lado con la correa en la boca. Todos los días era así, él pensaba “dulce y pesada rutina”. Se fumó el cigarrillo sin probar el café, y este se lo bebió de un sorbo. Puso la correa a Toby y se lo llevo a un parque, el mismo parque de siempre, se sentó, también, en el mismo banco en cual estaba mojado por el rocío de la noche. Toby corría feliz por el prado, mientras su amo sentado en el banco se fumaba su tercer cigarro del día, pero estaba escribiendo en la misma libreta de siempre. Todo era igual que ayer, ayer igual que el anterior, el anterior igual que el otro y así desde que sus padres murieron y se hizo escritor. Cuando Toby se echo a su lado le volvió a poner la correa y volvieron a casa.
Allí secó a Toby por culpa del rocío que había en el césped, recogió su cuarto, fregó los platos de la cena del día anterior. Encendió la cadena de música donde tenía a Bach, pero hoy no le apetecía escucharle y cambió de CD, puso a Vivaldi. Poca gente de su edad escuchaba música clásica y menos en los tiempos en los que él vivía. Se sentó delante de sus viejas hojas de papiro y mientras cogía la pluma, que antaño perteneció a su abuelo, Toby estaba ladrando. Las hojas estaban en una mesita en la terraza para poder fumar mientras escribe y como no, se sirvió una sabrosa copa de vino. En la mesa de hallaba: la copa de vino, una cajetilla de puritos y otra de tabaco, las maravillosas cerillas que le había regalado la última mujer a la que amó, las hojas de papiro y la pluma, mientras en el suelo estaba la botella de vino.
Perdió la cuenta de cigarros y puritos fumó pero también la cuenta de todas las hojas escritas esa mañana tenía que entregar un escrito de unas mil hojas, llamado “mi biografía”, pero no lo estaba escribiendo, él nunca trabajaba por encargo. Su forma de trabajar es dejar que la tinta fluya sobre el papel y se fundan en uno igual que el humo de los cigarrillos con el aire de la atmósfera. Estaba acabando su manuscrito titulado “como sobrevivir en la soledad de la rutina”. Solamente tenía escrito mil hojas, demasiado largo para su gusto, pero cuando la tinta fluye sobre el papel hay que dejarla todo el espacio que necesite. Realmente esa mañana lo acabó, pero todavía no le apetecía sacarlo a la luz. Cuando se quiso dar cuenta ya era la hora de comer y no tenía nada hecho. Con su habitual tranquilidad recogió los papiros, la pluma y el vino.
Se preparó una ensalada y un poco de queso, eso si, con una cerveza. Después de comer y recoger la cocina suena el timbre, sin mediar palabra abre la puerta, sabe quienes son y a que vienen pero obtendrán la misma respuesta que siempre. Las tres únicas personas que se preocupan por él, sus tres únicos amigos, vienen a buscarle y sacarle de casa, pero él no quiere y como siempre se niega en rotundo, entonces aprovecha que están aquí y quieren que salga para dar otro paseo con Toby. Sus amigos después de que les haya esto muchas veces ya vienen preparados con toallas y se lo llevan al campo con el perro, pero bueno sigue siendo igual que siempre. Se tiran en un campo con finas hierbas y como no, repitiendo la costumbre de días anteriores, sus amigos se ponen a tocar la guitarra y cantar, entonces él se duerme. Cuando se despierta el sol ya no está. Coge a Toby y se va dejando a sus amigos ahí sentados, como siempre.
Al llegar a casa, cierra la puerta con la llave y le sirve la cena a Toby, y él se empieza a preparar su cena. Se da cuenta de que no apagó la música y entonces la apaga. Cenó y dejo los cacharros en el fregadero para la mañana siguiente. Sale a la terraza y se pone de nuevo a fumar y escuchar música reggae. Le dan las cuatro de la madrugada en la terraza, entonces se mete en la cama, faltan pocas horas para que salga el sol.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Y como otros hicieron antaño, yo sigo la tradición milenaria de la escritura.
Al igual que los grandes y pequeños escritores, plasmo mis sentimientos en mis obras, siendo ellas un reflejo de la realidad que hemos vivido, una realidad que nunca morirá ya que los escritos y los escritores nunca morirán.